miércoles 12 de enero de 2011

Velocidad

Con los brillantes ojos del depredador se guiaba por la senda negra,
Con la furia de una estampida se impulsaba hacia delante,
Con las crines al aire corría sin tregua, sin desfallecer,
Con su rugido se abría paso.

Esa era la estampa que el jinete siempre soñó de si mismo sobre su bestia de acero, pero esta noche no había lugar para esa gloria mística de los caballos y las revoluciones. Solo tenia tiempo para acelerar un poco más, no fallar en ninguna curva y alcanzar la seguridad.

Su corcel rugía con fuerza, la ciudad se difuminaba por la velocidad y su vista apenas veía mas que un túnel con lo que se avecinaba inmediatamente.

No seria suficiente, espoleo más a su furia se apretó contra ella casi fusionándose.

Allí estaba, ya podía verlo.
Solo un latido más.
Cruzar la linea de meta.

Una fuerte luz lo cegó por su diestra.
Un bramido gutural trato de advertirlo.
Pero un potente muro lo alcanzo.

Noto crujir sus huesos.
Reboto como un muñeco de trapo.
Para cuando se detuvo, ni el ni su bestia volverían a cabalgar.

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